27 de diciembre. Sábado.

Me acuerdo de que aún no he comprado ni un solo regalo de Navidad. Miro la agenda, voy a tope. No tengo días libres. Me entra el sudor frío. Me pregunto cómo voy a montarme los días restantes para poder comprarlo todo… Imposible. Dos segundos después encuentro la respuesta: Amazon, ahora.

Entro en la tienda y busco ideas en todos los departamentos. Es como El Corte Inglés pero sin cansarme. Encuentro regalos para todos, comparo modelos, busco los que tienen 4+ estrellas y varias opiniones. Me da confianza.

Entro en el carrito de compra, reviso la lista y avanzo, es muy fácil. Me doy cuenta de que tengo 30 días de prueba gratis en Amazon Premium. ¡Genial, envíos gratis!. Reviso las fechas de entrega. Si todo va bien, el día 2 lo tendré todo en el punto de recogida (nunca se cuando estaré en casa, así que en mi caso esta es la mejor opción).

El día 30 recibo la notificación de entrega, ya lo puedo pasar a recoger. El día 31 por la mañana ya tengo todos los regalos en casa. Respiro tranquila. Repetiré.

Autor

Laia Morales

Socia Directora en Hispa Consulting Group

Escribir un comentario

Tu dirección de correo no será publicada. Los campos marcados son obligatorios.